Poco a poco mi conexión a telefónica va agonizando. Ha sido, digamos que eutanasia activa. Decidí abandonar a la compañía porque el Internet móvil ya está siendo competitivo, porque cada vez pirateo menos, y por alguna cosa más.
Me metieron mucho miedo por Internet. Parecía que darse de baja de telefónica iba a ser una odisea. De momento no tiene mala pinta. Llamé al 1004, me enviaron un carta con un código y con ese código llamé a un número de teléfono y me aseguraron que me cortarían la línea en 15 días. Han pasado 10 y ya no tengo línea de teléfono, pero de momento sigue activa la línea de ADSL. Quizás cuando acabe este mensaje la línea ya se haya perdido. Ojalá. Sigo mirando para el piloto del ADSL a ver qué hace. Sueño con que se les olvide desconectarme el ADSL y me dejen navegar sin pagar. Eso ya sería muy buen rollo por parte de Telefónica.
Si leeis este artículo es porque aún tengo ADSL.





